martes, 8 de marzo de 2016



No cabe duda que la mujer desde siempre ha tenido un papel importantísimo, y que gracias a su sensibilidad, amor incondicional, fuerza e inteligencia han realizado cambios inimaginables y para muestra falta un botón:

Movimiento Griego
La rivalidad de Atenas y Esparta surgió inevitable a raíz de las guerras contra el Imperio Persa y duró 27 años (431 al 404 a.d.J.C). El motivo principal de la guerra fue el establecimiento de la hegemonía que ambos Estados reclamaban. La mayor parte de las ciudades griegas se aliaron a uno u otro bando.

Las matanzas se sucedieron por ambas partes, y finalmente Atenas y Esparta firmaron una tregua que dejaba las cosas en su situación inicial, confirmando una vez más la inutilidad de tantas guerras.

Los hombres, alejados de sus hogares a causa de la guerra, crearon indirectamente una rebelión de las mujeres, cansadas de permanecer solas en sus casas.

Una de ellas, Lisístrata (cuyo nombre significa “la que disuelve los ejércitos”), organizó el alzamiento, reúne a las mujeres de ambos bandos, comprometiéndose a iniciar una huelga de tipo sexual donde ninguna de ellas consentirá relaciones sexuales a su esposo o amante hasta que la guerra haya concluído.

En un principio la idea no resulta muy popular, se escandalizan, pues consideran un “cipote” lo mejor de este mundo. Tras el paso del tiempo las mujeres aceptan, y pactan un juramento, el cual rezaba, que excitarían a sus maridos, pero no practicarían el sexo. Cada mujer se encarga de propagar el juramento por toda su ciudad, así ningún hombre podría satisfacer sus deseos sexuales.

Las mujeres toman la Acrópolis ateniense, donde se encuentra el dinero de la ciudad, así no podría ser usado con fines militares. El coro de ancianos intenta echar a las mujeres de la Acrópolis, manteniendo una lucha verbal, entre los dos coros. Llega un comisario con arqueros, para intentar echar a las mujeres, pero ni aún así lo consiguen.

La lucha verbal, pasa a corporal. Algunas mujeres, intentar dejarlo, pues no soportan más, pero Lisístrata las convence para que vuelvan a su puesto, en la Acrópolis.

Los hombres de toda Grecia, andan quejándose pues tienen “inflamada la ingle”.

Finalmente, desde Esparta, vienen unos embajadores para firmar la paz con Atenas, pues el deseo sexual es tan grande, que puede hasta con la guerra. Así cada hombre se va con su mujer, ellas felices por el fin de la guerra, y ellos felices por el apetito sexual.

La lucha por el voto en Estados Unidos
En los Estados Unidos, el movimiento a favor de los derechos de las mujeres surgió directamente de la lucha por la abolición de la esclavitud.
Gracias al movimiento, las mujeres americanas aprendieron a organizarse y a celebrar reuniones, tuvieron acceso a tribunas públicas y escribieron sus manifiestos. Sin embargo, también en el movimiento abolicionista las mujeres fueron pronto ridiculizadas y silenciadas al no permitírseles actuar como delegadas en las asambleas.

En 1840, las delegadas norteamericanas que participaban en Inglaterra en la Convención Mundial Antiesclavista fueron obligadas a permanecer tras una cortina durante las sesiones, porque muchos miembros del movimiento no aceptaban su presencia ni reconocían su papel. Este acto produjo el primer paso hacia la organización feminista en Estados Unidos.

Ellas comenzaron a abogar por sus propios derechos, aunque su lucha tuvo una repercusión social mucho menos favorable que la del movimiento abolicionista. Se las degradó públicamente recurriendo a los tradicionales argumentos del patriarcado para ridiculizar a las mujeres con actividad pública.

En 1848 se celebró en Seneca Falls (Nueva York) la primera Convención sobre los Derechos de la Mujer. Las resoluciones acordadas por las mujeres que allí participaron exigían la igualdad de derechos en distintos ámbitos: en el matrimonio, en los salarios, en la propiedad y en la custodia de los hijos. 

En los 25 años siguientes, las feministas norteamericanas consiguieron la mayor parte de sus reivindicaciones y otros Estados promulgaron a su vez leyes que otorgaban a las mujeres el derecho a disponer de sus bienes y salario, y a tener pleno poder en la custodia de los hijos.

Muchas de estas mujeres abogaron por la abolición del matrimonio, considerando esta institución como la primera fuente de injusticia para las mujeres. Tras la Guerra de Secesión (1861-1865), en cuyo transcurso muchas mujeres lucharon activamente por la abolición de la esclavitud, se inició la separación entre la causa abolicionista y el movimiento de las mujeres.

Tanto los líderes abolicionistas como el Estado norteamericano temieron la radicalización del movimiento feminista. Se concedió el voto a los hombres negros, pero no a las mujeres, y éstas dirigieron entonces su movimiento hacia la concesión de los derechos políticos plenos a las de su sexo.

El estado de Wyoming fue el primero en conceder el voto a las mujeres en 1869, pero sólo en 1920 todas las mujeres estadounidenses consiguieron el derecho al voto.


Estas son solo algunas historias de tantos movimientos sociales encabezados por mujeres los cuales han causado un gran cambio, creando sensatez y conciencia en la sociedad;por eso y más muchas felicidades a todas las mujeres.



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