La ciudad de Bruselas ha sufrido esta mañana una serie de atentados terroristas. Dos explosiones han tenido lugar en el aeropuerto de la capital belga y otra en metro, sumiendo a la ciudad en un estado de parálisis y caos total.
El número de muertos es todavía provisional, pero
podría subir hasta al menos 34, 14 en el aeropuerto y 20 en el metro, según
AFP.
Al parecer, una de
ellas se produjo en el exterior del aeropuerto y la otra, mucho más potente, se
produjo en el interior de la terminal de salidas, cerca de las mesas de check
in de American Airlines y Brussels Airline.
Uno de los explosivos contenia
clavos en su exterior para provocar el mayor daño posible, poco antes de las fuertes deflagraciones hubo disparos y gritos en
árabe. Asi como afirman que se ha encontrado un rifle
kalashnikov junto al cuerpo de uno de los atacantes, lo que reforzaría la idea
de un tiroteo.
El alcalde de la ciudad ha informado de que hay 106
heridos en el suburbano, 17 de ellos en estado crítico, y 92 en Zaventem según los bomberos. La fiscalía
belga ha confirmado que se trata de un atentado y afirma que la explosión del
aeropuerto la realizaron terroristas suicidas.
El grupo terrorista
Estado Islámico ha asumido la autoria de los ataque según ha anunciado la
agencia de noticias Amaq, vinculada a esta organización yihadista.
En un comunicado,
difundido en inglés y que no ha podido ser verificado, señala que combatientes
“Detonaron una serie de bombas, cinturones y aparatos explosivos, el
martes, contra el aeropuerto y una estación de metro del centro de Bruselas,
capital de Bélgica, un país que participa en la coalición internacional contra
el Estado Islámico”.
Los heridos han sido repartidos entre
distintos hospitales de la región de Bruselas y la vecina del Brabante valón.
Los hospitales han activado un plan de alerta y el personal ha sido movilizado
para atender el masivo flujo de pacientes, y se ha pedido a los ciudadanos que
acudan a donar sangre para hacer frente a la demanda.
Las autoridades han cerrado el suburbano y lo han evacuado, así como todas las estaciones de tren. Actualmente dos líneas de metro, la 2 y la 6, ya han sido reabiertas, según ha comunicado el Centro de Crisis de Bélgica. Se prevé que el resto de las líneas de metro vuelvan a funcionar de manera progresiva a lo largo del día, con medidas de seguridad adicionales.
El primer ministro de Bélgica, Charles
Michel, ha pedido a la ciudadanía que “evite cualquier desplazamiento” como
medida de precaución y ha recordado que el teléfono habilitado para el “centro
de crisis” en Bélgica es el 1771.
Las autoridades piden que la gente se quede
en sus sitios de trabajo y que, de momento, los niños no abandonen las
escuelas.
Medios belgas emiten menajes llamando a
la población de Bruselas a quedarse en sus casas o allí donde estén y muchos
comercios han decidido no abrir sus puertas.
Las autoridades están recomendado a los
ciudadanos que en lugar de hacer llamadas telefónicas, envíen mensajes de sms o
las redes sociales ya que la red se está saturando.
El gobierno belga ha decretado el nivel
de máxima alerta, el nivel 4, en todo el país y ha extendido la alerta a las
instalaciones sensibles, en especial el puerto de Amberes y las centrales
nucleares.
El primer ministro belga ha afirmado en
rueda de prensa que “Este es un momento negro” para el país y pidió a la
población que “ahora más que nunca” mantenga “la calma”. “Voy a pedir a todo el
mundo que haga prueba de calma, pero también de solidaridad”, sostuvo, al
tiempo que reconoció que se trata de “una prueba difícil” y deben “afrontarla
unidos y con solidaridad”. “Vamos a seguir la situación minuto a minuto”,
aseguró.
Michel explicó que se han tomado una
serie de medidas de seguridad adicionales tras elevar al nivel máximo la alerta
terrorista en todo el país, como el despliegue de efectivos militares, el
refuerzo del control en las fronteras y restricciones para el transporte
público.
Las explosiones en el aeropuerto y en
el metro se producen cuatro días después de la detención de Salah Abdeslam,
presunto cerebro de los atentados de noviembre en París en los que murieron 130
personas. La policía belga estaba en alerta ante cualquier posible represalia
ya que, según las autoridades, antes de su detención, el supuesto yihadista
preparaba más ataques, esta vez en suelo belga.
Responsables de seguridad en Europa
llevaban semanas preparadas para un gran ataque, y advirtieron que el grupo
extremista Estado Islámico estaba preparándose para actuar.
La detención de Abdeslam elevó
esos temores, mientras los investigadores reconocían que hay más gente implicada
en la trama de la que en un principio se creyó y que algunos siguen huidos. De
momento ningún grupo ha reclamado de inmediato la autoría de los atentados, y
el primer ministro belga ha asegurado que por el momento no hay pruebas que
vinculen los atentados con el detenido.
La frontera por
carretera y tren entre Bélgica y Francia se encuentra cerrada tras las
explosiones.Las fuerzas de
seguridad francesas también han reforzado las medidas de vigilancia en la
región de Ile-de-France, en París y sus alrededores, según ha informado la
prefectura de Policía. El primer ministro francés, Manuel
Valls, ha subrayado que “Estamos en guerra” y que para afrontar la actual
amenaza terrorista es necesaria una movilización de todas las instancias.Europa sufre desde hace varios meses actos de guerra. Y
ante esta guerra se requiere una movilización de todas las instancias”, indicó
al término de una reunión del gabinete de crisis en el Elíseo.
El aeropuerto permanecerá cerrado el miércoles, según ha comunicado el director general de Brussels Airport Company, Arnaud Feist.
La Policía Nacional ha facilitado el
número de teléfono de emergencias del consulado español ( +32 2 509 87 46) en
Bélgica para mantener informadas a las personas que estén en la zona o para
aquellos que tengan familiares en Bruselas.

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